miércoles, 9 de abril de 2008
lunes, 31 de diciembre de 2007
Hoy puede ser un gran día... y mañana también
¡A punto está de levantarse el telón! así que no tardes en ocupar tu localidad.
Creo que ésta es una buena canción para despedir el año y dar la bienvenida a 2008, a mí por lo menos me llena de optimismo. Espero que la disfrutéis.
Además, había quedado pendiente un post del conciertazo de Sabina y Serrat, así que con éste mato 'dos pájaros de un tiro'.
Hoy puede ser un gran día.
Plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.
Dale el día libre a la experiencia
para comenzar,
y recíbelo como si fuera
fiesta de guardar.
No consientas que se esfume,
asómate y consume
la vida a granel.
Hoy puede ser un gran día,
duro con él.
Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.
Saca de paseo a tus instintos
y ventílalos al sol
y no dosifiques los placeres;
si puedes, derróchalos.
Si la rutina te aplasta,
dile que ya basta
de mediocridad.
Hoy puede ser un gran día,
date una oportunidad.
Hoy puede ser un gran día,
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.
Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín.
Pelea por lo que quieres
y no desesperes
si algo no anda bien.
Hoy puede ser un gran día
y mañana también.
-Joan Manuel Serrat-
martes, 18 de diciembre de 2007
La historia del árbitro 'valiente'

Érase una fría mañana de un domingo de diciembre. En un campo de fútbol madrileño se oyó el pitido inicial del partido que enfrentaría al equipo local, el Saconia (Sauconia para nuestro personaje principal), contra uno de Carabanchel. Los primeros minutos no hacían presagiar el protagonismo que posteriormente adquiriría el que se suponía juez del encuentro. No obstante, la pasividad que él mismo demostraba corriendo en apenas un cuadrado de diez metros era claro indicio del poco interés por arbitrar un partido de estas características. Los pensamientos de nuestro protagonista así lo reflejaban: “Intentaré correr lo menos posible, que luego tengo otro partido que arbitrar y encima es masculino. Total, este partido es inferior para mi categoría y voy a cobrar igual…”.
A pesar de que el encuentro se estaba desarrollando prácticamente sin incidentes, el que vestía de negro no acertaba a pitar un fuera de juego en condiciones, dada la distancia de la jugada a la que se encontraba. Esto no parecía alterarle lo más mínimo mientras que iba encendiendo los nervios del equipo perjudicado y del público asistente. La primera parte acabó con una amarilla mostrada, nada en comparación con el balance final.
La segunda mitad no hizo que la actitud de nuestro árbitro cambiara, al menos no para bien. Instalado en su parcela del centro del campo, no acertó a pitar de forma correcta ni una sola vez, lo que encendió aún más los nervios de jugadoras y espectadores, dando paso a protestas de unas y otros. Nuestro protagonista se sintió entonces molesto pues consideraba injusta tal valoración de su actuación. Decidió en ese momento ser el protagonista único del partido, pensando quizá que ya que era interpelado con tanta frecuencia no podía hacer menos. Su actuación comenzó con la expulsión de una jugadora local, y siguió con la de otras dos. Éstas sin duda pagaron la soberbia de nuestro protagonista, quien se tomó la justicia por su mano al culpar de las palabras del público a las jugadoras.
El show acabó (a falta de unos 20 minutos de partido) con un insensato saltando al campo en busca de nuestro pobre árbitro para decirle cuatro cosas, y con éste corriendo cual Carl Lewis camino de los vestuarios. Fuerzas de sobra tenía para haber llegado hasta el fin del mundo… Los que allí estaban dicen que no se movió de su refugio hasta que los de uniforme pudieron escoltarle hacia la salida.
A pesar de que el encuentro se estaba desarrollando prácticamente sin incidentes, el que vestía de negro no acertaba a pitar un fuera de juego en condiciones, dada la distancia de la jugada a la que se encontraba. Esto no parecía alterarle lo más mínimo mientras que iba encendiendo los nervios del equipo perjudicado y del público asistente. La primera parte acabó con una amarilla mostrada, nada en comparación con el balance final.
La segunda mitad no hizo que la actitud de nuestro árbitro cambiara, al menos no para bien. Instalado en su parcela del centro del campo, no acertó a pitar de forma correcta ni una sola vez, lo que encendió aún más los nervios de jugadoras y espectadores, dando paso a protestas de unas y otros. Nuestro protagonista se sintió entonces molesto pues consideraba injusta tal valoración de su actuación. Decidió en ese momento ser el protagonista único del partido, pensando quizá que ya que era interpelado con tanta frecuencia no podía hacer menos. Su actuación comenzó con la expulsión de una jugadora local, y siguió con la de otras dos. Éstas sin duda pagaron la soberbia de nuestro protagonista, quien se tomó la justicia por su mano al culpar de las palabras del público a las jugadoras.
El show acabó (a falta de unos 20 minutos de partido) con un insensato saltando al campo en busca de nuestro pobre árbitro para decirle cuatro cosas, y con éste corriendo cual Carl Lewis camino de los vestuarios. Fuerzas de sobra tenía para haber llegado hasta el fin del mundo… Los que allí estaban dicen que no se movió de su refugio hasta que los de uniforme pudieron escoltarle hacia la salida.
El resultado del partido no aparece en este relato porque, desgraciadamente, el fútbol no fue el protagonista ese domingo.
viernes, 23 de noviembre de 2007
La sombra del reino

Ésta es la última película que he visto, y he de decir que, afortunadamente, la impresión con la que salí del cine fue muy diferente a con la que llegué al mismo apenas hora y media antes. La peli narra la historia de un grupo del FBI que viaja hasta Arabia Saudí para intentar dar con el cerebro de un atentado terrorista ocurrido en Riad que acabó con la vida de más de 100 personas (no desvelo nada, eh?). Vamos, que gira en torno al terrorismo, la yihad..., pero me pareció interesante por el hecho de que quizá haga reflexionar un poco. Entre disparo y disparo, claro, porque en la calificación de violenta se llevaría una nota bastante alta...
Por cierto, dirigida por Peter Berg y protagonizada por Jamie Foxx, Jennifer Garner, Chris Cooper y Jason Baterman, por si a alguien le interesa (esto lo he mirado en internete). Animaos a verla si buscáis algo de este tipo, pero si no salís convencidos, yo no quiero saber nada...
domingo, 30 de septiembre de 2007
Bis bald!
Creo que este miniviaje merece por lo menos un breve post en este blog, aunque haya pasado ya más de un mes.
He de reconocer que cada vez que descubro una ciudad europea (o la visito de n
uevo) vuelvo maravillada, y Berlín no ha sido una excepción. Lejos de la majestuosidad, por así decirlo, de París, lo que más me agradó de la capital alemana fue su Historia. O mejor dicho, cómo a través de las calles o edificios se puede sentir esa Historia reciente: el muro, la puerta de Brandemburgo, Kaiser Wilhelm Gedächtniskirche... Y para descubrimientos así, nada como un tour guiado pateando la ciudad para empezar. Y para continuar, noche de los museos durante la que visitar la catedral, el museo de Pérgamo o el de Telecomunicaciones. Todo sin olvidar tomarse alguna cervecita...
Si no habéis estado, señaladlo como uno de los próximos destinos porque merece la pena, y mucho.
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